HAITI : INVASIÓN Y GOLPE DE ESTADO
Alejandro Teitelbaum
Representante permanente de la Asociación Americana de Juristas ante los
Organismos de Naciones Unidas en Ginebra
La historia de las intervenciones armadas de los
Estados Unidos -directas o indirectas - en los países del continente
americano, es casi dos veces centenaria.
Sólo en los últimos cincuenta años pueden citarse, aparte su participación más
o menos directa y discreta en numerosos golpes de Estado :
1) La invasión a Guatemala en 1954, desde Honduras, encabezada por el general
Castillo Armas, promovida por la United Fruit, equipada y financiada por
Estados Unidos ;
2) La invasión -fracasada- a Cuba en abril de 1961, financiada y equipada
por los Estados Unidos,
3) La invasión de los " marines " a Santo Domingo en 1965 ;
4) El golpe de Estado en Chile en 1973, promovido y financiado por el Gobierno
de los Estados Unidos ;
5) La invasión de los " marines " a Granada en 1983 ;
6) El entrenamiento y aprovisionamiento de los " contras " de Nicaragua,
basados en Honduras, en el decenio del 80 ;
7) El golpe de Estado en Haití en 1991.
Cuando Aristide asumió el Gobierno en Haití en 1991, propuso aumentar el
salario mínimo de 1,76 a 2,94 dólares por día. La Agencia para la Inversión y
el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID) se opuso a esta propuesta, diciendo
que significaría una grave distorsión del costo de la mano de obra. Las
sociedades estadounidenses de ensamblado radicadas en Haití (es decir la casi
totalidad de las sociedades extranjeras) concordaron con el análisis de la
USAID y, con la ayuda de la Agencia Central de Inteligencia, prepararon y
financiaron el golpe de Estado contra Aristide (Haití After the Coup. A
Special Delegation Report of the National Labor Committee. Education Fund in Support of Worker
and Human Rights in Central America, New York, April 1993).
Como la reacción internacional (el embargo) y el caos interno paralizaron las
labores de las sociedades estadounidenses en Haití, las tropas de ese país, con
el aval del Consejo de Seguridad, restablecieran a Aristide en el
Gobierno (y aseguraran al mismo tiempo la impunidad y un confortable retiro a
los jefes militares golpistas).
La intervención actual en Haití es una variante de las intervenciones armadas
directas llevadas a cabo por los Estados Unidos, esta vez con la
colaboración de Francia y con el aval " ex post-facto " del
Consejo de Seguridad.
Los grupos que desencadenaron las acciones armadas en el norte de
Haití, compuestos en su mayor parte por bandas responsables de masacres de
civiles, una de ellas hasta hace poco al servicio de Aristide, están
significativamente bien armadas y entrenadas.
Es más que probable que sus bases hayan estado en la vecina República
Dominicana :
El canciller haitiano Joseph Antoine y el Comisario de la Policía Nacional
Haitiana realizaron una visita a la República Dominicana el 24 de octubre
de 2002 para expresar al Gobierno dominicano su preocupación por la actividad
conspirativa de refugiados haitianos en territorio dominicano (Diario
Última Hora, Rep. Dominicana, 24/10/02).
El giro autoritario y represivo del Gobierno de Aristide, sumado a la gravísima
situación social, a la que contribuyeron decisivamente las
políticas impuestas por Fondo Monetario Internacional, exacerbó la crisis
política y dio nuevos bríos a la oposición " pacífica ".
Esta situación creó las condiciones favorables para desatar la " lucha
armada " de los " combatientes por la libertad " (según la
expresión de Reagan refiriéndose a los " contras " nicaragüenses).
Las concesiones de último momento de Aristide, que se manifestó dispuesto a
dialogar con la oposición civil y darle participación en el Gobierno,
chocó con la inflexibilidad de ésta , que exigió la partida del
Presidente, seguramente confortada por el avance de los grupos armados sobre
Puerto Príncipe y la actitud de los Gobiernos francés y estadounidense.
Finalmente el 29 de febrero Aristide fue embarcado por los " marines
" en un avión estadounidense que lo llevó a la República Centroafricana y
horas después el Consejo de Seguridad adoptó una resolución "
tomando nota "
de la " renuncia " de Aristide y autorizando el despliegue de una
fuerza internacional en Haití , cuando los " marines " ya
estaban instalados allí y habían echado al Presidente.
El candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, John
Kerry, ha criticado al gobierno estadounidense por su política especto a
Haití. John Kerry sabe de qué habla :
el Subcomité de Relaciones Exteriores sobre Terrorismo, Narcóticos y
Operaciones Internacionales, que dirigía el senador John Kerry, hizo público un
informe el 13 de abril de 1989, donde se documentaba que el Gobierno de los
Estados Unidos había reclutado narcotraficantes, utilizaba sus aviones para
aprovisionar a la contra nicaragüense, y que esos aviones iban a Centroamérica
con armas y regresaban con drogas.
En un despacho fechado el 8 de marzo se puede leer :
El primer ministro de Jamaica,
Percival Patterson, aseguró hoy que la Comunidad del Caribe (CARICOM) se rehúsa
a participar en la fuerza multilateral internacional de Naciones Unidas para la
crisis haitiana.
En un comunicado difundido por la cancillería se informó que Patterson, como
actual presidente de CARICOM, explicó en profundidad al enviado especial de la
ONU para Haití, Reginald Dumas, los esfuerzos del bloque regional por
solucionar la difícil situación en la ex colonia francesa.
Destacó que este lunes se enviaría al secretario general de Naciones Unidas,
Kofi Annan, un reporte sobre las discusiones sostenidas el pasado fin de semana
entre Patterson y Dumas.
De acuerdo con la declaración, el premier jamaicano expresó desencanto con la
evolución de los acontecimientos en Haití y explicó que CARICOM tomó varias
decisiones, incluida la no participación en la fuerza multilateral desplegada
en ese país antillano.
A raíz de la salida del poder
del presidente Jean Bertrand Aristide el pasado 29 de febrero y ante las
acusaciones del ex sacerdote católico acerca de que había sido víctima de 'un
golpe de estado moderno' orquestado por Estados Unidos, Patterson exigió una
investigación seria sobre el asunto.
El presidente de CARICOM recalcó entonces que no se podía encontrar ninguna
excusa al retiro anticonstitucional de cualquier dirigente, al tiempo que
advirtió que lo ocurrido en Haití constituye un precedente muy peligroso para
todos los dirigentes democráticamente electos y los gobiernos del mundo.
El 9 de marzo la Unión Africana ha estimado que la partida de Aristide
del poder es inconstitucional y que constituye un precedente peligroso
para toda persona elegida en condiciones regulares. (AFP, Addis Abeba, 9 de
marzo).
Y el mismo 9 de marzo France Press informa :
WASHINGTON, le 9 mars (AFP) - Les Etats-Unis s'emploient à trouver un
remplaçant pour le Premier ministre haïtien Yvon Neptune, a affirmé lundi soir
le secrétaire d'Etat américain Colin Powell. M. Neptune était un proche de
l'ancien président Jean Bertrand Aristide, parti il y a plus d'une semaine en
Centrafrique, mais était resté en fonction.
(Los Estados Unidos se esfuerzan por conseguir un remplazante para el Primer
Ministro haitiano Yvon Neptune, afirmó el lunes a la noche el Secretario de
Estado americano Colin Powell. Neptune, quien conserva sus funciones, era
un allegado del ex presidente Aristide, que partió hace más de una semana a la
República Centroafricana).
Es decir, una vez más, como en muchos otros países, Estados Unidos se comporta
en Haití como en territorio conquistado. Y sus tropas ya han comenzado a
asesinar ciudadanos haitianos.
Esta situación, cuya gravedad han señalado con acierto el Presidente de la
CARICOM y la Unión Africana , además de violar el derecho internacional y
borrar de un plumazo la Carta Democrática Interamericana de 2001, supuestamente
destinada a preservar la estabilidad institucional de los Estados del
continente, no ha provocado reacción alguna de los Gobiernos latinoamericanos.
Al contrario, Chile ya ha enviado 328 militares y Brasil ha
prometido tropas, avalando así una intervención más de los Estados Unidos
en el Continente.
Brasil se ofrece para comandar el contingente internacional,
olvidando que dicho comando ya lo ocupa Estados Unidos.
NO SE PUEDE IGNORAR QUE ESTE EPISODIO FORMA PARTE DE LA POLÍTICA ESTADOUNIDENSE
DE COLONIZACIÓN MILITAR Y ECONÓMICA DEL CONTINENTE, A TRAVÉS DE INTERVENCIONES
MILITARES, BASES, ASESORES MILITARES EJERCICIOS CONJUNTOS , PLAN
COLOMBIA, INICIATIVA REGIONAL ANDINA, PLAN PUEBLA PANAMÁ, PROYECTO ALCA,
TLCAN-NAFTA, TRATADOS BILATERALES, TRATADO CENTROAMERICANO DE LIBRE
COMERCIO (CAFTA), ETC.
Debería formarse una comisión de parlamentarios de América Latina y el Caribe
para que investiguen sobre el terreno , es decir en Haití y en la República
Dominicana, quién entrenó y armó a las milicias haitianas y también las
condiciones en que Aristide dejó la Presidencia y el país.
Los gobiernos de América Latina deberían tomar ejemplo de la CARICOM y de la
Unión Africana, cambiar de actitud y exigir el retiro de las tropas
estadounidenses y francesas de Haití y su reemplazo por un contingente
latinoamericano y caribeño en el marco de los procedimientos establecidos por
la Carta Democrática Interamericana, es decir en consulta con las legítimas
autoridades haitianas.
El Parlamento francés, por su parte, debería designar una comisión para que
investigue el papel desempeñado por Francia en este asunto.
Lyon, 9 de marzo de 2004.