LIBERTAD
PARA LOS MAPUCHE, CÁRCEL PARA FUJIMORI
Que distintos son los ojos de la justicia cuando se trata de poderosos
criminales como Alberto Fujimori Fujimori,
no importa que sus crímenes sean de lesa humanidad, y que severa es la
justicia cuando se trata de los Presos Políticos Mapuche como Patricia Troncoso Robles, Jaime y Patricio Marileo
Saravia y Juan Carlos Huenulao
Lienmil, estos últimos defienden
fieramente sus tierras, sus ríos, sus montes, y están decididos a quemar
la pradera si es necesario en defensa de su pueblo y de su patrimonio milenario
usurpado por las transnacionales y por esto no se les puede condenar.
El
primero es un terrible asesino que se cebaba con los presos políticos
de las cárceles peruanas, el mismo dirigía los operativos, asesinaba
campesinos, esterilizaba mujeres pobres para que nunca
paran combatientes que puedan desplazarlo del poder, penetraba en la
oscuridad de la noche a las universidades a raptar estudiantes, y luego
"el loco kerosene" los incineraba en los
cerros alrededor de Lima, a plena luz del día asaltaba los hogares de los
pobres heladeros que celebraban una pollada (pollo frito con papas) y
que pretendían reunir unos pequeños fondos para reparar sus servicios de agua,
a todos los mataron, en el crimen de Barrios Altos. Al día siguiente ascendía a
los criminales y les otorgaba jugosos regalos, ahí está Martín Rivas, su
Comandante del Grupo Colina, ahí está Vladimiro Montesinos, que era el cerebro
de la corrupción y la muerte, pagando millones de dólares a los dueños de
los medios de comunicación para que apoyen su "tercera elección"
y su política criminal a través de lo que ellos denominan "cortinas
de humo". Fueron capaces de hacer llorar a una virgen y convocar a
miles y a centenares de miles de personas alrededor de una estatuilla que
posteriormente se descubrió que le aplicaban un producto químico en los ojos.
Ahí
está al pie del mar la cárcel que Montesinos y Fujimori
diseñaron para sus enemigos políticos, hay una celda vacía que los
peruanos reclamamos para que la ocupe Alberto Fujimori
a fin de que pague por sus crímenes, ojalá que los
jueces chilenos nos lo envíen pronto, el Perú clama justicia.
Los
jueces chilenos acaso ignoran al otorgar esta libertad provisional que a los
peruanos ofende, que este individuo es experto en fugas, que cuando dio
el golpe de estado de 1992 se refugió en la Embajada japonesa hasta no
tener la seguridad de que su autogolpe había sido un "éxito", y que cuando
fue descubierto en sus latrocinios y crímenes cargó con todas sus maletas en el
avión presidencial llenas del tesoro sustraído del Banco Central de Reserva y
renunció por fax desde el Asia, y luego se refugió en Japón, donde es
muy amigo de cierto grupo de poder mafioso que domina ese país; ¿qué garantía
puede tener este individuo para merecer la libertad provisional?, si
puede subir a cualquier vehículo de la Embajada de Japón y
refugiarse en ésta, ¿qué Estado se atrevería a sustraerlo de
Rogamos
que a los combatientes Mapuche, la justicia chilena los trate como al
asesino Fujimori y los pongan en libertad
inmediatamente, ellos no merecen estar ni un segundo en la cárcel no necesitan
leyes especiales para salir, basta la palabra justicia, comuniquen a los
compañeros Mapuche que nos duele su carcelería, que también en el Perú la
justicia se ensaña con los más pobres, con los originarios de estas tierras,
pero ellos también al igual que los Mapuche luchan por sus montañas, por sus
ríos, por sus árboles y sus flores.
Andrés Coello
Cruz
AAJ - Perú