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Declaración de la Asociación Americana de Juristas sobre la Violencia Política en Brasil

Los juristas de América comprometidos con la paz, la independencia nacional y el Estado democrático de Derecho, reunidos en la Asociación Americana de Juristas - AAJ -, organización no-gubernamental con estatuto consultivo ante la ONU, manifiestan su consternación y estremecimiento ante al brutal asesinato del prefecto de la ciudad de Santo André, São Paulo, Sr. Celso Daniel, así como por la tentativa de homicidio de que fueron víctimas integrantes del "Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra", resultando herido por arma de fuego su coordinador general, Sr. José Rainha Júnior. La A.A.J. expresa sus condolencias a los familiares, amigos y compañeros del Sr. Celso Daniel.

La AAJ estima que los dos crímenes, unidos a las amenazas a decenas de dirigentes del PT, revelan un grave cuadro general de violencia política y social en Brasil, y genera honda preocupación en el resto del continente por la decisiva importancia del país.

Sin descartar la posibilidad de la utilización de elementos del crimen organizado para su ejecución, es evidente que estas acciones tienen el propósito de atemorizar a quienes, como Celso Daniel y José Rahina Jr., luchan, en los marcos del Derecho, por transformaciones políticas y sociales en beneficio de los trabajadores y la población más desprotegida y marginada.


Celso Daniel era una persona ampliamente conocida. Fue electo para el cargo de Prefecto por sufragio universal, en tres oportunidades. El hecho de no haberse reclamado rescate por los secuestradores, el asesinato del 10 de setiembre de 2001, del prefecto de Campinas, São Paulo, Arq. Antonio Da Costa Santos, también del PT, y las amenazas de muerte contra el candidato presidencial del PT, Lula da Silva, y más de 30 prefectos municipales del mismo partido, excluyen toda posibilidad de considerar el caso como crimen común. El intento de trasvestir como de "izquierda" a la organización criminal que se autoadjudica los asesinatos tiene todas las características de una provocación política de la extrema derecha.


La emboscada contra dirigentes del MST es una acción típica de matones a sueldo y a ordenes de los latifundistas de Brasil, que se consideran inmunes para enfrentar con las armas el gigantesco problema social generado por la ruinosa administración de la cuestión agraria en el país-continente. Este tipo de acción no es una novedad, sino que alcanza tal nivel que ya genera estadísticas. La persecución de los trabajadores rurales que reivindican su pedazo de tierra para trabajar es tan antiguo como su propia reivindicación. Sin embargo, a medida que se organizo la lucha por la reivindicación, que necesariamente devino como consecuencia de la falta de solución del problema, los latifundistas que disponen de poder político en todos los niveles, con bancadas parlamentarias en las legislaturas federal y estaduales, armaron grupos que disponen de armas sofisticadas, con la tolerancia gubernamental. Estimulados por una impunidad casi total, han cometido innumerables crímenes contra los trabajadores indefensos, entre los que se destaca la conocida matanza de 19 trabajadores ejecutada por policias militares, en Eldorado dos Carajás.

Las luchas políticas y sociales y el crecimiento de partidos políticos alternativos, que promueven una sociedad menos injusta, no deben ser enfrentadas con la la violencia oficial o consentida por complacencia. Es necesaria la decidida actuación de las autoridades, sin descanso e sin diferencias partidarias, puniendo ejemplarmente a los responsables dentro del marco de la ley.

El sistema neoliberal vigente, con su modelo de Estado mínimo, origina la degradación del derecho y de la seguridad individual. Las muertes de los prefectos del PT revelan que los poderes clásicos del Estado y la soberanía popular expresada por el voto son jaqueadas por las mafias de todo tipo que se fortalecen a
la sombra de la deliberada inoperancia del Estado neoliberal en la protección de los individuos. Un "programa de seguridad", lanzado por el gobierno brasileño hace dos años, como se ha visto, en nada contribuyó para detener la creciente y generalizada violencia. Ese cuadro implica el peligro de ser caldo
de cultivo para el surgimiento de salidas políticas fascistas.

Amen de la investigación y punición que los casos requieren, la solución de fondo reside en la participación. La Asociación Americana de Juristas defiende la elaboración de legislación federal y estadual que posibilite la participación de todos los sectores de la comunidad en los órganos de dirección de la seguridad pública, para posibilitar la formulación, gestión y control de las políticas públicas y de las acciones en general que se desenvuelven en esa área.


La AAJ seguirá atentamente la investigación de los crímenes y la punición de los responsables, apoyando la acción de los abogados querellantes.

Enero 22 de 2002.

Beinusz Szmukler
Presidente

Vanessa Ramos
Secretaria Geral

Raúl Zoratto Sanvicente
Presidente AAJ-RS


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