DECLARACION DE LA ASOCIACION AMERICANA DE JURISTAS SOBRE LA SITUACION EN HAITI

La Asociación Americana de Juristas -AAJ, organización no gubernamental con estatuto consultivo en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, expresa profunda preocupación ante los recientes acontecimientos en la república hermana de Haití, particularmente la comisión de fraudes masivos durante las pasadas elecciones presidenciales del 7 de febrero, la manipulación de los comicios, las presiones indebidas del gobierno estadounidense y la incompetencia de Minustah.

Después del golpe de estado contra el gobierno legítimo y electo del presidente Jean Bertrand Aristide, que fue planeado y ejecutado por los Estados Unidos y Francia, la situación política y humana en dicho país empeora aceleradamente. Las tropas enviadas por los gobiernos latinoamericanos bajo el mando de Brasil,  en vez de servir a los intereses del pueblo haitiano, se ven reducidas al papel de espectadoras o participantes de la represión en los barrios pobres. No hay duda de que el poder decisional lo siguen teniendo las grandes potencias intervencionistas que no quieren ni tienen interés en contribuir a propiciar una democracia participativa y no respetan el derecho inalienable de Haití a su autodeterminación sin coerción ni intervención imperial.

La Minustah no protege al pueblo haitiano y ha fracasado en desarmar a las bandas de delincuentes que el nuevo gobierno integró a la policía y reforzó con exmilitares golpistas. Lamentablemente, los asesinatos y otras violaciones de los derechos humanos, de los que han participado los “cascos azules” de la ONU, forman parte de la vida diaria en los suburbios pobres de Puerto Príncipe, Cité Soleil y Bel Air, buena parte de cuya población sigue reclamando el retorno del presidente Jean Bertrand Aristide.

El Director del Programa Mundial de Alimentos en Haití ha dicho que el 76% de los haitianos vive con menos de dos dólares al día, de los cuales el 55% vive con menos de un dólar al día. La tasa de desocupación sobrepasa ampliamente el 50 por ciento. Ante esa tremenda situación social la comunidad internacional no aporta la ayuda necesaria y el Consejo de Seguridad  se concentra en reforzar el componente militar .

Por otra parte, los Estados Unidos, fortalece su presencia militar en la frontera haitiano-dominicana. Desde hace dos años personal militar estadounidense se encuentra en la frontera dominicano-haitiana, realizando incursiones y donde recientemente estuvo “de visita” el jefe del Comando Sur de la Marina de Estados Unidos junto al Secretario de Estado de las fuerzas armadas dominicanas.

En estas condiciones se programaron elecciones, donde las fuerzas intervencionistas tenían la esperanza de que no reflejaran la voluntad mayoritaria del pueblo haitiano y que surgiera un fiel títere de las potencias que promovieron el golpe de Estado. El fraude electoral ha sido tal, que se han encontrado urnas electorales destrozadas y listas de recuento de votos en un  basurero cercano Port au Prince, más de una semana después de las elecciones presidenciales, y que fueron recogidas por personal de Minustah. Asimismo, se ha documentado el robo de votos y que el transporte de urnas estaba a cargo del personal de los cascos azules, incluyendo a militares brasileños, chilenos y argentinos, como también de otros países. .

El candidato (y triunfador) presidencial René Preval denunció que los comicios del 7 de febrero fueron afectados por un "fraude masivo o errores muy graves" para privarle de una victoria en la primera ronda electoral. Sus seguidores, la mayoría de los barrios más humildes de la capital haitiana, protestaron para exigir se respeten los resultados. Los manifestantes fueron reprimidos por los cascos azules de la ONU acantonados en el país provocando varios heridos. Recordemos que Preval no tiene el visto bueno de la Casa Blanca por sus vínculos con el depuesto presidente Aristide, secuestrado a la fuerza por las tropas norteamericanas y enviado al exilio forzoso.

POR TANTO, la Asociación Americana de Juristas exige:

1- Que se respete el derecho inalienable del pueblo haitiano a su autodeterminación libre de presiones y coerciones extranjeras.

2- Que se respeten los derechos políticos, civiles y económicos del pueblo haitiano y se condene la prepotencia imperial de los Estados Unidos y de determinados grupos de poder haitianos.

3- Que se censuren las acciones represivas de Minustah contra el pueblo haitiano, se comience una investigación sobre estos hechos y sobre la posible implicación de la MINUSTAH enlas maniobras fraudulentas que intentaron frustrar la voluntad mayoritaria del pueblo y se traiga a juicio a los responsables.

4.- Que se canalicen los recursos financieros y humanos para la reconstrucción de Haití. La comunidad internacional debe anular totalmente la deuda externa y reconocer las deudas históricas, sociales y ecológicas acumuladas con el pueblo haitiano.

La AAJ hace un llamamiento a los gobiernos latinoamericanos que participan en la MINUSTAH a emprender acciones concretas para investigar y procesar a los implicados y retiren sus tropas de Haití. Rechazamos la presencia de fuerzas internacionales de ocupación en Haití, que afectan su soberanía, y por tanto exigimos  a nuestros gobiernos el retiro de las tropas militares.

A 27 de febrero de 2006

Dra. Clea Carpi da Rocha                                 

Presidenta de la AAJ Continental                      

 

Dra. Vanessa Ramos                                       

Secretaria General