DECLARACION DE
Después del golpe de estado contra el gobierno legítimo y electo del
presidente Jean Bertrand Aristide,
que fue planeado y ejecutado por los Estados Unidos y Francia, la situación
política y humana en dicho país empeora aceleradamente. Las tropas enviadas por
los gobiernos latinoamericanos bajo el mando de Brasil, en vez de servir a los intereses del pueblo
haitiano, se ven reducidas al papel de espectadoras o participantes de la
represión en los barrios pobres. No hay duda de que el poder decisional lo siguen teniendo las grandes potencias
intervencionistas que no quieren ni tienen interés en contribuir a propiciar
una democracia participativa y no respetan el derecho inalienable de Haití a su
autodeterminación sin coerción ni intervención imperial.
El Director del Programa Mundial de
Alimentos en Haití ha dicho que el 76% de los haitianos vive con menos de dos
dólares al día, de los cuales el 55% vive con menos de un dólar al día. La tasa
de desocupación sobrepasa ampliamente el 50 por ciento. Ante esa tremenda
situación social la comunidad internacional no aporta la ayuda necesaria y el
Consejo de Seguridad se concentra en
reforzar el componente militar .
Por otra parte, los Estados Unidos,
fortalece su presencia militar en la frontera haitiano-dominicana. Desde hace
dos años personal militar estadounidense se encuentra en la frontera
dominicano-haitiana, realizando incursiones y donde recientemente estuvo “de
visita” el jefe del Comando Sur de
En estas condiciones
se programaron elecciones, donde las fuerzas intervencionistas tenían la
esperanza de que no reflejaran la voluntad mayoritaria del pueblo haitiano y
que surgiera un fiel títere de las potencias que promovieron el golpe de
Estado. El fraude electoral ha sido tal, que se han encontrado urnas
electorales destrozadas y listas de recuento de votos en un basurero cercano Port
au Prince, más de una
semana después de las elecciones presidenciales, y que fueron recogidas por
personal de Minustah. Asimismo, se ha documentado el
robo de votos y que el transporte de urnas estaba a cargo del personal de los
cascos azules, incluyendo a militares brasileños, chilenos y argentinos, como
también de otros países. .
El candidato (y triunfador)
presidencial René Preval denunció que los comicios
del 7 de febrero fueron afectados por un "fraude masivo o errores muy
graves" para privarle de una victoria en la primera ronda electoral. Sus
seguidores, la mayoría de los barrios más humildes de la capital haitiana,
protestaron para exigir se respeten los resultados. Los manifestantes fueron
reprimidos por los cascos azules de
POR TANTO,
1- Que se respete el derecho
inalienable del pueblo haitiano a su autodeterminación libre de presiones y
coerciones extranjeras.
2- Que se respeten los derechos
políticos, civiles y económicos del pueblo haitiano y se condene la prepotencia
imperial de los Estados Unidos y de determinados grupos de poder haitianos.
3- Que se censuren las acciones
represivas de Minustah contra el pueblo haitiano, se
comience una investigación sobre estos hechos y sobre la posible implicación de
4.- Que se canalicen los recursos
financieros y humanos para la reconstrucción de Haití. La comunidad internacional debe
anular totalmente la deuda externa y reconocer las deudas históricas, sociales
y ecológicas acumuladas con el pueblo haitiano.
A 27 de febrero de 2006
Dra. Clea Carpi da Rocha
Presidenta de
Dra. Vanessa Ramos
Secretaria General