COMISION DE
DERECHOS HUMANOS
60º período de
sesiones
Tema 8 del programa provisional
E/CN.4/2004/NGO/125
ESPAÑOL
Original :
FRANCES
CUESTIÓN DE LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN LOS TERRITORIOS ÁRABES OCUPADOS, LA PALESTINA INCLUIDA
Comunicación
escrita presentada por el Centro Europa-Tercer Mundo
(organización no gubernamental con estatuto consultivo general)
El Secretario
General ha recibido la siguiente exposición por escrito que se distribuye con
arreglo a la resolución 1996/31 del Consejo Económico y Social.
[30 de enero 2004]
El Centro
Europa - Tercer Mundo (CETIM) ha denunciado varias veces [1]el
atascadero en el cual los sucesivos gobiernos de Israel han colocado la
resolución del conflicto, así como la incapacidad de la comunidad internacional
para hacer respetar a ese país el derecho internacional, el derecho
internacional humanitario y las numerosas resoluciones adoptadas por las
instancias de la ONU.
La ocupación
israelí es fuente de cotidianas violaciones de los derechos humanos de los
Palestinos, como, particularmente la cuadrícula de los territorios palestinos,
la construcción de un « muro », destrucciones masivas de habitaciones
privadas e infraestructuras publicas. Tiene consecuencias dramáticas en
numerosos derechos humanos, en particular el derecho a la vida de los
Palestinos.
1. La cuadrícula de los
Territorios palestinos
Por una ingeniosa cuadrícula militar y la continuación de
la colonización en los Territorios ocupados, el gobierno israelí hace todo para
que los desplazamientos y las actividades cotidianas del pueblo palestino sean lo
sumamente difíciles , en contradicción
flagrante con el derecho internacional y las reglas internacionales de derechos
humanos.
Alrededor de 140 puestos de control permanentes han sido
establecidos por las autoridades israelíes en Cisjordania y 25 a 30[2] en la Faja de Gaza, en la entrada de las ciudades o
en cada gran encrucijada. A estos, se suman decenas de puestos de control
llamados “móviles”. Además de controlar las idas y venidas de los Palestinos,
las autoridades israelíes pueden cerrar, cuando lo desean, esos puestos,
“encarcelando” de facto todo un pueblo y trabando voluntariamente todo desarrollo
económico.
Los cuadros siguientes muestran el número de días de
cierre de los puestos de control internos y externos a la Faja de Gaza entre el
28 de septiembre 2000 y el 28 de septiembre 2003[3].
Número de
días de cierre de los puestos de control internos en la Faja de Gaza :
Puestos de control Numero
de días de cierre
Abu Holly (Al
Hikir) 44
Rafah-Khan
Younis (Morag) 632
Khan Younis-Deir Al
Balah (Um Al Ajeen) 630
Gaza-Deir Al Balah
(Nitzarim) 547
Número de días de
cierre de los puestos de control externos en la Faja Gaza :
Encrucijada Numero
de días de cierre
Sofa (Sud) 549
Al Muntar/Karni (Nord-Est) 115
Beit Hanoun/Erez (Nord) 492
Gaza International Airport
(Sud) 1018
El UNSCO (UN Special Coordinator for
the Middle East Peace Process) había ya señalado esa situación alarmante en
octubre 2002, de la manera siguiente: el acordonamiento interior total
equivaldría para la Cisjordania al 66% del tiempo y el acordonamiento interior
parcial al 34% para la Cisjordania y al 94% para la Faja de Gaza[4]. Combinados con más
de 200 controles en la ruta, los puestos de control dividen la Cisjordania en
300 entidades separadas y la Franja de Gaza en tres. Para pasar esas barreras y
puestos de control, cada Palestino, desde la edad de 12 años, debe proveerse de
un permiso cerca de la administración israelí. Algunos de esos documentos son
válidos solamente un mes y su obtención es laboriosa y no garantiza para nada
una libertad de desplazamiento en los Territorios. Ese derecho está reservado exclusivamente
a los colonos israelíes que pueden utilizar a su antojo las vías de contorno,
construidas sin el acuerdo de la Autoridad palestina, y que unen las colonias
ilegales israelíes implantadas en Cisjordania y en la Franja de Gaza entre
ellas y con Israel. Esas vías fragmentan los Territorios ocupados y hacen
imposible su continuidad. Toda política voluntaria de ordenación territorial
por parte de la Autoridad palestina es imposible en tal contexto.
Por causa del acordonamiento, la economía palestina está
prácticamente paralizada : el PNB ha disminuido un 38% desde 1999. Al mismo tiempo, más de 100.000 empleos
ocupados por Palestinos se han perdido en Israel con el inicio del Intifada, a
causa de la revocación de los permisos de trabajo y de desplazamiento. Se
estima hoy la tasa de desempleo en más de 50% y 60% de los Palestinos viven con
menos de 2 US$ por día[5].
2. “Cerco
de seguridad” o anexión de territorios palestinos suplementarios y muro de
apartheid
Existe un “cerco de seguridad” erigido
unilateralmente por Israel y cuyo trazado tortuoso, lejos de respetar la “línea
verde” de 1967, penetra ampliamente en Cisjordania. Es una traba a la libertad
de movimiento de los Palestinos y a su soberanía territorial y las pocas
puertas habilitadas y abiertas de tanto en tanto no modificaran ese hecho[6]. Construido en hormigón, ese cerco no es otra cosa
que un « muro » que constituye una pura y simple anexión de las
mejores tierras y de las reservas acuíferas palestinas y, al finalizar su
construcción, más de la mitad de los 400.000 colonos ilegalmente establecidos
en Cisjordania y Jerusalén-Este, así como las tierras colonizadas, se encontrarán
en territorio israelí[7].
El Relator especial para los Territorios palestinos
ocupados, John Dugard, escribe a propósito del « muro » y de las
anexiones ilegales realizadas de facto por Israel que : “en derecho internacional, se emplea otro termino para
designar ese tipo de anexión, el de conquista. La conquista, o la adquisición
de territorio por la fuerza, fue prohibida en virtud del Pacto Briand-Kellogg
de 1928 y del párrafo 4 del Articulo 2 de la Carta de las Naciones Unidas. […]
Esa prohibición ha sido confirmada por la resolución 242 (1967) del Consejo de Seguridad
y los Acuerdos de Oslo, en virtud de los cuales el estatuto de la Orilla
occidental y de Gaza no puede ser modificado mientras las negociaciones sobre
el estatuto permanente no lleguen a un resultado. […].”[8]
El Comité de Derechos Humanos a condenado la construcción del “muro” en estos
términos : “El Estado Parte (Israel) debería
respetar el derecho a la libertad de circulación garantizado en el artículo 12
[del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos]. Debería detenerse la
construcción de la "Zona de Separación" en los Territorios Ocupados.”[9]
En cuanto a la Asamblea General de la
ONU, además de la cesación inmediata de las obras[10], pidió el pasado
diciembre un aviso consultivo a la Corte Internacional de Justicia sobre la
construcción del “muro”.[11]
Los Territorios
palestinos tampoco tienen acceso al
exterior por decisión unilateral de Israel. Desde febrero 2001, el aeropuerto
internacional de Gaza está cerrado y su pista de aterrizaje fue parcialmente
destruida por los bulldozers y los helicópteros israelíes en dos ocasiones en
diciembre 2001 y enero 2002. El pasaje entre la Franja de Gaza y la
Cisjordania, aunque protegido por los acuerdos de Oslo, ha sido cerrado en
octubre 2000. En lo que concierne las fronteras con Jordania o Egipto (Rafah), están regularmente encerradas.
Además, son
regularmente impuestos toques de queda con el pretexto de operaciones tácticas o medidas de represalias. Pero
no son solamente interdicciones de desplazarse de noche, porque a menudo duran
varios días como fue el caso recientemente en Naplusa[12].
Es casi imposible abastecerse y efectuar compras. Los levantamientos
esporádicos de los toques de queda permiten únicamente de reunir bienes de
primera necesidad, lo que permite subsistir algunos días.
3. Destrucciones de habitaciones privadas e infraestructuras
publicas.
Las destrucciones de habitaciones privadas por las fuerzas
de ocupación israelíes (FOI) constituyen otra dimensión de la política de
represión conducida por Israel contra el pueblo palestino en su conjunto. La
destrucción total o parcial de más de 11.000 habitaciones privadas en tres años
a echado a la calle decenas de millares de familias. Al pasaje de los bulldozers
israelíes, comercios, pozos, líneas eléctricas y telefónicas, sistemas de
reciclaje de las aguas usadas, edificios públicos (escuelas, puestos de
policía, etc), así como decenas de lugares de cultos (mezquitas, iglesias,
cementerios) son destruidos. Esas acciones violan con total impunidad las
Convenciones de Ginebra y sus Protocolos adicionales que estipulan entre otras
cosas que : “está prohibido que la
Potencia ocupante destruya bienes muebles o inmuebles, pertenecientes
individual o colectivamente a personas particulares, al Estado o a colectividades
públicas, a organizaciones sociales o a cooperativas, excepto en los casos en
que tales destrucciones sean absolutamente necesarias a causa de las
operaciones bélicas”[13] y “[…] queda
prohibido: a) cometer actos de hostilidad dirigidos contra los monumentos
históricos, obras de arte o lugares de culto que constituyen el patrimonio
cultural o espiritual de los pueblos; b) utilizar tales bienes en apoyo del
esfuerzo militar; c) hacer objeto de
represalias a tales bienes.”[14]
4. Derecho a la alimentación y al agua potable
Después de su misión en los Territorios ocupados, el
Relator especial sobre el derecho a la alimentación ha denunciado la situación
alarmante en materia de alimentación y de seguridad alimenticia hablando incluso
de “catástrofe humanitaria”[15].
El acceso al agua potable no es fácil. Aunque la mayoría de las reservas de agua de la región se
encuentran en territorio palestino, Israel desvía en su beneficio más de los
7/8. La mayoría de las ciudades y pueblos palestinos benefician únicamente de
algunas horas de agua por semana, mientras que los puestos militares israelíes
y las colonias son alimentadas 24 horas sobre 24. A causa del aumento de los
costos del transporte ocasionado por los bloqueos de carretera “el precio del agua encaminada por camiones-tanque ha sufrido un aumento del 80% desde
septiembre 2000 ”[16]. Esas medidas están en
contradicción flagrante con el derecho internacional humanitario que especifica
que : “1) Queda prohibido, como método de
guerra, hacer padecer hambre a las personas civiles. 2) Se prohíbe atacar,
destruir, sustraer o inutilizar los bienes indispensables para la supervivencia
de la población civil, tales como los artículos alimenticios y las zonas
agrícolas que los producen, las cosechas, el ganado, las instalaciones y
reservas de agua potable y las obras de riego, con la intención deliberada de
privar de esos bienes, por su valor como medios para asegurar la subsistencia,
a la población civil o a la Parte adversa, sea cual fuere el motivo, ya sea
para hacer padecer hambre a las personas civiles, para provocar su
desplazamiento, o con cualquier otro propósito.”[17]
5. Repercusiones de la política de
colonización sobre el nivel de salud de los Palestinos
La política de colonización
israelí, los toques de queda y los acordonamientos tienen un impacto
catastrófico sobre el estado de salud físico y psíquico del pueblo palestino. A
menudo, los Palestinos se ven negar el acceso a los hospitales y a las clínicas
y las ambulancias son rechazadas o bloqueadas por las FOI[18].
La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste,
también, sobre el papel esencial desempeñado por la colonización en la
degradación del nivel de salud del pueblo palestino, así como por el desprecio
total de las normas sanitarias por Israel, a través de algunos ejemplos
concretos : “la aceleración de las
actividades de asentamiento israelíes añadió una dimensión más a la crisis
humanitaria. […] El sistema de alcantarillado de los asentamientos en las
colinas y laderas orientales al norte de Jerusalén ha contaminado los
suministros de agua dulce para la obtención de agua potable y el riego de las
zonas palestinas hasta Jericó. Entrañan graves riesgos para la salud los
desechos químicos de las fábricas israelíes de la zona de Al-Naqab, que
atraviesa el valle hasta el mar, así como las filtraciones de aguas residuales
internas de los asentamientos israelíes, que están ubicados sobre las capas
freáticas de la Franja de Gaza, […] lo que acarrea riesgos sanitarios para los
residentes de los campamentos […].” Y previene además que “La situación humanitaria en la
Ribera Occidental y la Franja de Gaza descendió a niveles sin precedentes en 35
años de ocupación.”[19]
CONCLUSIÓN
Israel se niega a hacer frente a sus obligaciones internacionales en cuanto Estado
ocupante y continua su política de expoliación y de destrucción de bienes y de
recursos palestinos y de aniquilamiento de ese pueblo. Continuará en esa vía
mientras no haya medidas concretas para impedirlo, como lo confirma la reciente
declaración de su gobierno que se anticipa a anunciar que no reconocerá la decisión de la Corte
Internacional de Justicia sobre la construcción del “Muro”.[20]
La búsqueda de
soluciones por parte de algunas potencias fuera del marco de la ONU, tan
loables como puedan serlo, no hacen más que prolongar el sufrimiento del pueblo
palestino. Es la razón por la cual el CETIM exhorta a la comunidad
internacional a tomar medidas concretas con respecto a Israel a fin que ese
país respete el goce del conjunto de los derechos humanos del pueblo palestino,
el derecho internacional y el derecho internacional humanitario, poniendo fin a
la política del hecho consumado. En ese sentido, hay dos medidas urgentes a
tomar:
1) la
suspensión de Israel de la ONU (a semejanza de África del Sur en la época del
Apartheid), mientras no se conforme a las decisiones tomadas por las instancias
de esa institución;
2) el
envío de fuerzas de protección internacional hasta que el conflicto sea
resuelto en conformidad con las resoluciones de la ONU.
[1] Ver
entre otros El derecho de retorno de los refugiados palestinos : derecho,
justicia y reconciliación, E/CN.4/Sub.2/2003/NGO/48 ; Violaciones de los
derechos humanos en los territorios ocupados y Israel y el estatuto de
Jerusalén, E/CN.4/1996/NGO/45.
[2] Cf. Banco
Mundial, “Twenty-Seven Months - Intifada, Closures and Palestinian Economic
Crisis An Assessment”, mayo 2003.
[3] Ver
el documento de la ONG palestina Al-Mezan
Center for Human Rights “A View from the Field: A Special Field Report on
the Violations of Human Rights committed by Israel in the Gaza Strip since the
beginning of the Intifada”, septiembre
de 2003. website: http://www.mezan.org.
[4] Cf. UNSCO, “The Impact on the Palestinian
economy of confrontation, border closures and mobility restrictions, 1er
October 2000 - 30 September 2001”, octubre 2002.
[5] Report
of the Special Committee to Investigate Israeli Practices Affecting the Human
Rights of the Palestinian People and Other Arabs of the Occupied Territories,
A/58/311, 22 de augusto 2003.
[6] A ese propósito, el Relator especial, John Dugard,
sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos
ocupados releva en su ultimo informe que “En
el momento de la elaboración del presente documento, unos 150 km. ya están
construidos y los constructores
trabajan sin descanso para terminar la obra lo más rápido posible. […] Las autoridades israelíes se han
propuesto de acondicionar unos 27 puntos de pasaje a fines agrícolas y
5 puntos de pasaje para vehículos y peatones pero las obras destinadas a eso
avanzan muy lentamente”, E/CN.4/2004/6.
[7] Ver
el informe de The Palestinian
Environmental NGOs Network (PENGON) sobre las implicaciones del Muro,
website : http://www.pengon.org.
[8] Ya
citado, el informe de M. John Dugard, E/CN.4/2004/6.
[9] Cf. Párrafo 19 de las “Observaciones finales” del
Comité de los derechos humanos (CCPR/CO/78/ISR, 21 de agosto 2003).
[10] Ver
la resolución de la Asamblea general A/RES/ES-10/13 del 27 de octubre 2003.
[11] Ver
la resolución de la Asamblea general, A/RES/ES-10/14 del 12 de diciembre 2003.
[12] Un
toque de queda a sido impuesta por Israel a Naplusa del 26 de diciembre 2003 al
6 de enero 2004.
[13] Convención (IV) de Ginebra relativa a la
protección de las personas civiles en tiempos de guerra de 1949. Articulo 53.
[14] Protocolo
adicional I a las Convenciones de Ginebra de 1949 relativo a la protección de
la victimas de conflictos armados internacionales de 1977, Articulo 53 –
Protección de los bienes culturales y de los lugares de culto.
[15] Cf.
informe de misión en los Territorios palestinos ocupados del Relator Especial
sobre el derecho a la alimentación, M. Jean Ziegler, E/CN.4/2004/10/Add.2.
[16] Idem.
[17] Cf. Protocolo adicional a las
Convenciones de Ginebra de 1949 relativo a la protección de las
víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo I), 8 junio 1977. Articulo 54 – Protección de los bienes
indispensables para la supervivencia de la población civil.
[18]
Según la ONG Miftah, desde el inicio
del Intifada, 63 Palestinos han muertos como consecuencia de la negativa
israelí de dejarlos acceder a un hospital.
[19] Cf. informe anual del Representante especial de la
OMS y del Director de la salud del OOPS (UN
Relief and Works Agency for Palestine Refugees in the Near East-UNRWA)
correspondiente al año 2002, “Situación
sanitaria de la población árabe en los territorios ocupados, incluida
Palestina, y asistencia prestada”, A56/INF.DOC./4, 25 de abril 2003.
[20]
Cf. Le Courrier (Ginebra) del 30 de
enero 2004.