ASOCIACIÓN AMERICANA DE JURISTAS-ASOCIAÇAO  AMERICANA DE JURISTAS-ASSOCIATION AMÉRICAINE DE JURISTES-AMERICAN ASSOCIATION OF JURISTS

ORGANISATION NON GOUVERNEMENTALE AVEC STATUT CONSULTATIF SPÉCIAL À L'ONU
-REPRÉSENTATION À GENÈVE-


Comisión de Derechos Humanos. 
60º  período de sesiones- marzo/abril 2004- Tema 9 del orden del día.
Orador :  Jaime Valdés 29/03/04  - 10.30 hs.

Señor Presidente,
En el escaso tiempo que nos es impartido queremos señalar algunas situaciones  a las que la Comisión  y los relatores pertinentes  han prestado poca o ninguna atención.

En Perú siguen presos varios abogados condenados a  largas penas de prisión durante el Gobierno de Fujimori en virtud de las leyes  antiterroristas, pese a que éstas y las respectivas sentencias han sido declaradas nulas.

En el campo de concentración de Guantánamo hay más de 600 personas, incluso niños, internadas desde hace dos años. Tres niños de entre 13 y 15 años han sido recientemente liberados.  El Pentágono informó que se los liberaba, cito :  " después de determinar que ya no representan una amenaza para la seguridad nacional, no poseen información  válida, ni van a ser acusados de crímenes ".
Estos prisioneros no gozan de ninguno de los derechos y garantías previstos en las Convenciones de Ginebra, ni de las del derecho internacional en general, ni tampoco las establecidas en la Constitución de los Estados Unidos. Esta situación , sumada a las condiciones materiales de detención, configuran  tratamientos crueles, inhumanos y degradantes. El Pentágono anunció hace poco que a dos de ellos se les iniciará juicio ante un tribunal militar por " conspiración para cometer crímenes de guerra ".

El Secretario de Defensa de Estados Unidos ha declarado que  " la duración de las detenciones depende del nivel de amenaza que suponga el detenido o del volumen de información que pueda proveer ". 
Los internados son, pues, pura y simplemente rehenes de la superpotencia.

En Estados Unidos hay   un número desconocido de detenidos, ciudadanos y extranjeros, cuya  identidad las autoridades se niegan a proporcionar.   No gozan de ninguna de las garantías constitucionales ni de las establecidas por el  derecho internacional ni son objeto de acusación alguna, salvo raras excepciones. La Administración los califica como   " enemigos combatientes ", lo que no corresponde a ninguna figura jurídica.  Buena parte de ellos permanecen encarcelados en esas condiciones hace más de dos años.
El 18 de diciembre un tribunal de Nueva York decidió, en el caso del ciudadano estadounidense José Padilla, que el Presidente no tenía poderes para detener indefinidamente a un ciudadano americano bajo la calificación de " enemigo combatiente ". El Gobierno apeló esta decisión y próximamente la Corte Suprema debe pronunciarse.

El Grupo de trabajo sobre la detención arbitraria , en sendas decisiones que figuran en su último informe, declaró arbitrarias algunas de esas detenciones  en Estados Unidos y en Guantánamo.

Eso está bien pero no es suficiente, porque no son casos aislados sino situaciones que configuran un cuadro de violaciones graves, sistemáticas  y persistentes a los derechos humanos.

La Comisión de Derechos Humanos debería pronunciarse sin equívocos sobre estas situaciones  y dar mandato a los   relatores  pertinentes para que se ocupen de ellas sin demora.

Muchas gracias

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